Martina Silva, una súper agente, se retiró tras su última misión y volvió a casa para vivir en paz con su nieta Lucía. Para darle una vida normal, enterró su pasado. Pero cuando Joaquín acosó, secuestró y agredió a Lucía, transmitiendo el horror en vivo, la abuela explotó. Se puso su equipo, lo localizó y fue por sangre.