Isolde salva a Griffin, un misterioso CEO que oculta su verdadera identidad. Un matrimonio por contrato los une: ella necesita dinero para la operación de su madre y él debe cumplir una condición para recibir su herencia. Pero lo que comenzó como un acuerdo termina convirtiéndose en amor. Cuando Isolde queda embarazada, un malentendido la hace creer que Griffin quiere deshacerse de su bebé. Huye y cría sola a su hijo, Leo. Tres años después, Griffin los encuentra y está decidido a recuperar a la familia que perdió.